Tránsito de la Luna en trígono con el Sol: horas en paz con uno mismo
El tránsito de la Luna en trígono con el Sol armoniza emoción y voluntad durante unas horas. Cómo aprovechar este tramo fácil para la familia y la creatividad.
El tránsito de la Luna en trígono con el Sol es un periodo cómodo de aproximadamente medio día en que la Luna forma un fluido ángulo de 120 grados con el Sol natal. Llega dos veces al mes. La persona se siente en equilibrio entre su mundo interior y el exterior; lo que quiere hacer y lo que puede hacer están muy cerca.
¿Cómo transcurre el día con la Luna en tránsito en trígono al Sol?
La vitalidad que representa el Sol se apoya en el tono emocional de la Luna. Cuesta menos levantarse, en el trabajo la ayuda mutua surge sola y, al volver a casa, la cena familiar transcurre en calma. Jugar con los niños, dedicar una hora a una afición o una comida larga con un amigo son las escenas naturales de estas horas. La persona se explica sin esfuerzo y los demás la perciben cálida.
El efecto llega como un alivio suave en la aproximación, se vuelve claro en el trígono exacto y se retira en pocas horas.
Que la comodidad no se vuelva pereza
El único riesgo del trígono es que el flujo resulte demasiado cómodo: como todo marcha bien, una tarea importante puede no empezarse nunca. Si se reserva este hueco para un trabajo creativo, una visita familiar aplazada o algo que le guste al cuerpo, el medio día queda bien aprovechado. Para la contraparte tensa, véase el tránsito de la Luna en cuadratura con el Sol.
Estas horas favorecen también una charla con los padres o con alguien mayor. Como el Sol representa la figura paterna y la Luna a la madre, puede darse un pequeño acercamiento entre los dos polos de la familia; incluso mirar una vieja foto familiar reconforta.
La casa con Leo en su cúspide, regida por el Sol, también adquiere en estas horas un aire sereno y productivo.
Última actualización: 23 de octubre de 2026